Primeros auxilios psicológicos y manejo de crisis

Entiendo que llorar no es del todo malo, es más, tiene varios beneficios

Beneficios de llorar

Reprimir las emociones suele ser un comportamiento aprendido por los seres humanos, ya sea de sus padres o sus pares en la infancia.

Sin embargo, no dejar fluir lo que sientes y expresarlo de manera correcta y orgánica podría traerte más inconvenientes que ventajas.

Es importante desaprender y borrar de la cabeza frases como “¿Ya vas a llorar?”, “Deja de llorar o te voy a dar motivos reales para que llores” y similares, pues de acuerdo con la BBC (mirar aquí), que cita el libro ‘The Path: Mastering the Nine Pillars of Resilience and Success’ de Stephen Sideroff, no expresar bien las emociones puede generar que lo hagamos de una manera incorrecta y estallemos de forma inapropiada con familiares, amigos y colegas, eso, sin contar los bloqueos energéticos que debe enfrentar el cuerpo, y que pueden terminar en enfermedades y/o dolencias.

Por eso, te invitamos a soltar y llorar cuando lo creas necesario, pues hace parte del autocuidado que necesitas, especialmente en situaciones extremas como la que se vive por la pandemia del COVID-19.

Estos son algunos beneficios de llorar:

  • Te hace vulnerable, y eso es bueno. “Bajar la guardia es una forma de recuperarse, en cierto sentido, del estrés y la tensión”, menciona la cadena británica, a partir del texto de Sideroff.
     
  • Alivia. Soltar lágrimas es señal de que no estás dejando de procesar tus sentimientos y te ayuda, además, a evitar caer en una depresión.
     
  • Ayuda a trabajar en las emociones. Después del llanto, una reflexión sobre qué te puso mal te puede ayudar a identificar pensamientos y sentimientos que te llevaron a ese punto, para poder trabajar en ellos.
     
  • Te comunica con otros. Si se te dificulta buscar ayuda en otros, llorar puede ser una forma de pedir ayuda de forma indirecta. “Estamos enviando el mensaje de que queremos ser socorridos”, se lee en un artículo de 2015 de Cromos
     
  • Elimina toxinas. El mismo artículo, publicado en El Espectador, recuerda que “llorar ayuda a combatir las bacterias que se acumulan en la vista, al limpiar el canal visual y evitando la resequedad de los ojos”.