Primeros auxilios psicológicos y manejo de crisis

Ocho señales de alerta para saber que es momento de ir a terapia

Asistir a terapia
Redacción PQEB
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Aunque no debemos esperar a ver algunas de estas señales, tampoco conviene desatenderlas porque pueden ser claras alertas que nos indican que es hora de visitar al psicólogo.

No esperemos a la crisis

En Porque Quiero Estar Bien hemos insistido en muchas de nuestros artículos sobre el hecho de que la salud, como lo afirma la OMS, no es solo la ausencia de enfermedad. Por eso, siempre se ha considerado que cualquier momento es bueno pasa asistir a terapia y que todas las personas pueden disfrutar de los beneficios de consultar con un profesional de la salud para llevar una vida plena.

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No es conveniente esperar a tener una crisis emocional o un gran malestar para ver a un psicólogo. Esto debería ser casi como ir al control médico cada tanto tiempo y apoyarnos en un especialista para tener una vida saludable, siempre.

Sin embargo, esto no suele ser tan común y a veces solo esperamos a la crisis para ir al psicólogo, como muchas veces dejamos que el dolor o la molestia avance para ver al médico. Aunque esa no sea nuestra recomendación, debemos saber que hay momentos que no debemos dejar pasar y que son buenos indicadores de que deberíamos asistir a terapia cuanto antes.

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8 señales de que debemos asistir a terapia

  1. El pasado es muy agobiante: Las rupturas, perder a una familiar o algún ser querido son momentos difíciles para cualquier persona. El duelo suele prolongarse por algún tiempo y puede que reaparezca de tanto en tanto cierto sufrimiento o nostalgia. Sin embargo, cuando habiendo pasado mucho tiempo, el dolor es permanentemente intenso y los eventos del pasado te agobian de manera constante, es importante buscar ayuda.
     
  2. El futuro es demasiado confuso: No solo los eventos vividos o pasados, como las grandes pérdidas o las tristezas profundas de la vida pueden resultar agobiantes, también el futuro puede serlo. La incertidumbre que, por ejemplo, se hizo enfática durante la pandemia, es un factor importante en el diario vivir, porque impide definir un norte más o menos claro del porvenir. Nadie conoce el futuro, eso es claro, pero si este nos angustia demasiado, es importante encontrar quien nos ayude a analizar y comprender mejor las expectativas de futuro y cómo podemos seguir.
     
  3. Las crisis: Sí, hemos recomendado no esperar a las crisis para asistir a terapia pero, sin duda, cuando llegan, es mejor que encontremos a un profesional de la salud mental para que nos ayude. Las llamadas “crisis existenciales”, suelen verse acompañadas por una inoperancia de las ideas y valores formados hasta el momento presente en nuestras vidas. Ese “dejar de funcionar” de nuestra concepción del mundo desadapta nuestra actitud y conducta normal y, al dejar de resultarnos útiles o verdaderas, solemos caer en un estado de apatía o rechazo incluso hacia nosotros mismos. Las crisis pueden ser momentos que nos ayuden para encontrarnos, pero debemos abordarlas, en la medida de lo posible, con un profesional de nuestro lado.
     
  4. Sentir que perdimos el control: Parte de nuestra relación funcional con el mundo que habitamos tiene que ver con una idea de control sobre nuestra vida y sobre ciertos eventos que asociamos a ella, como nuestras funciones en el hogar o en el trabajo y demás entornos con los que nos relacionamos. Sin embargo, existen momentos en que tenemos la sensación de perder por completo esa especie de control y la vida, en consecuencia, empieza a resultar agobiante. En estos casos es fundamental buscar ayuda.
     
  5. Constante irritación o agresividad: Si tienes numerosas y muy frecuentes actitudes o impulsos agresivos en tu entorno, no debes juzgarte, pero es más que oportuno y conveniente que atiendas a este patrón de conducta que te habla no de cómo eres (porque pensar eso es juzgarte y no ayuda en nada) sino del por qué de dichos actos. Buscar ayuda en un profesional puede permitirte a que elabores las causas de tu comportamiento y logres resolverlas de mejor manera.
     
  6. Cuestiones de pareja: Las relaciones de pareja no siempre van a la perfección. De hecho, es común que, como en toda relación, hayan altibajos y aspectos desagradables. Un psicólogo puede ayudarte a tener una mejor comunicación, a negociar salidas o acuerdos a algunos inconvenientes, a conocer y utilizar herramientas para superar las crisis o tener una mejor convivencia. ¿Existe la depresión por una ruptura amorosa?
     
  7. Estrés: La sobrecarga de estrés suele ser un factor determinante en la salud mental. Si sientes una sobrecarga de estrés, es importante acudir al psicólogo para que puedas encontrar maneras de sobrellevarlo. 
     
  8. Numerosos síntomas físicos: Si tienes cansancio excesivo de manera permanente, dificultades para dormir, cambios abruptos en la alimentación u otros, no debes desatender tu salud mental, puesto que los aspectos físicos no solo pueden ser consecuencia sino causa de problemas de salud mental, por lo cual un psicólogo puede ayudarte a mejorar o a comprender cómo hacerlo. 

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