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Soy más empático y aplico otras 9 enseñanzas que nos deja el confinamiento

Soy más empático y aplico otras 9 enseñanzas que nos deja el confinamiento

¿Qué hemos aprendido de esta distancia física? ¿Volveremos a la rutina de antes? ¿Continuarán las costumbres culturales y familiares? Son algunas de las tantas preguntas que se han planteado en diferentes conversaciones virtuales.

Como otras pandemias, esta no será eterna y al ser superada, hay una probabilidad de que no existan grandes cambios en nuestras conductas, volviendo así a la normalidad anterior. Sin embargo, hay una serie de enseñanzas que nos deja, y seguramente tendremos en cuenta para cuando todo esto pase.

Los humanos somos seres de hábitos y “los hábitos son actividades complejas que realizamos de forma inconsciente: una vez aprendidas ciertas conductas, pueden ser pensadas como comunes. Se trata de actividades que pueden ser tanto positivas (realizar actividad aeróbica, bañarse en forma rutinaria, etc.) como perjudiciales (jugar compulsivamente con el celular, fumar o lavarse patológicamente las manos)”, comenta Ignacio Brusca, médico y filósofo argentino.

Es decir que todas las actividades que tuvimos que empezar a hacer y cambiar a causa de la pandemia ya son un hábito en el día a día: teletrabajar, estudiar en casa, lavar con frecuencia las manos, desinfectar los alimentos, usar siempre el tapabocas, entre otras cosas.

Otro de los hábitos que cambiamos fue la cercanía con los demás a la distancia física. Dejar de ver personalmente y con frecuencia a los seres queridos nos ha enseñado a valorar su compañía, pero también a estar más pendientes mutuamente, a pesar de todo.

Frente a esto, Ángel Pueyo, catedrático de Geografía humana de la Universidad de Zaragoza explica que durante la cuarentena “la ciudadanía reforzó los lazos familiares y de proximidad, incluso con los vecinos. Curiosamente, no se sintió la soledad porque las redes digitales han creado unas conexiones virtuales que complementan a las físicas, y en ese sentido, existen muchas formas de aproximarse sin tocarse”. Estas conclusiones surgieron de la ‘Encuesta de condiciones de vida, percepción y valoración emocional de la ciudadanía durante el confinamiento’, y aunque se realizó en España, hay grandes similitudes con lo que hemos vivido en Colombia, y seguramente, el resto del mundo.

¿Qué otras enseñanzas nos deja la pandemia?

  1. A compartir más tiempo en familia y reestablecer lazos, a través del ocio, la comida o una conversación.
  1. A planificar mejor la vida en casa, desde las tareas equitativas del hogar, donde todos en familia participan, hasta las compras que se hacen en el menor tiempo posible. Calcular bien lo que comes y, sobre todo, lo que nunca comes. Las listas se convirtieron en tu mayor aliado. Te invitamos a leer: Porque quiero estar bien, distribuyo equitativamente las tareas en el hogar
  1. A buscar un pasatiempo. En este punto podemos hablar de la palabra tan nombrada: reinventarse. Muchos lo ven así, otros simplemente sienten que es una oportunidad para aprender algo nuevo: tener y cuidar un jardín, tejer, montar bici sobre rodillos, tomar clases de algún instrumento, mejorar el arte culinario.
  1. A ser más solidarios con el que lo necesita. Hacer el mercado del vecino en edad adulta que está solo, ofrecerse como voluntario en un hospital, ceder el espacio de un hotel para atender enfermos, donar alimentación, dinero, ofrecer servicios a través de las redes sociales, entre otras.
  1. A volver a estar bien informados. Los medios de comunicación han sido el único conector con la realidad que nos rodea. De su veracidad y cobertura ha dependido estar correctamente actualizados, en medio de tanta sobreinformación.
  1. A darle un mejor uso a la tecnología. A hablar con los abuelos y amigos por video llamada, a estudiar junto a los hijos en las plataformas educativas y a teletrabajar respetando los espacios de alimentación y ocio familiar.
  1. A ser conscientes de la importancia de la higiene y limpieza. Además de realizar con bastante frecuencia el sencillo acto de lavarse bien las manos, limpiar los alimentos, todas las áreas del hogar, desinfectar los zapatos, llaves, lavar la ropa y bañarse al llegar de la calle ayudan a evitar el contagio, pero, además, a mantener un espacio en armonía.  Puedes leer: Manipulo correctamente los alimentos en cuarentena para evitar el contagio.
  1. A ser más ecológicos. Al usar menos bolsas de plástico, el transporte público, el aéreo, el carro y el bus tenemos como consecuencia una mejor calidad de aire.
  1. A ser más empáticos y mejorar la conciencia social. Entender al otro ha sido clave para dejar a un lado el egoísmo y formar parte de algo mayor que nosotros mismos.
  1. A darle otro valor a lo que realmente importa: la salud.

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